Nos bajamos y la noche fría e hinospita nos atrapó. Para capear la sensación de escalofrío echamos las manos a los bolsillos y encogiendonos un poco de hombros comenzamos a caminar rapido por la planicie de la meseta. El lugar acusaba con silencio la ausencia de todo tipo de vida. Sólo en los arboles que franquean el comienzo del camino se escuchaba el desordenado canto de miles de grillos. Y al ir avanzado poco a poco se podía empezar a divisar el enjambre de luces conformado por todas las casa de los condominios de Eyzaguirre.
"Voy a llamar a Mary" le dije a John.
Le prometí llamar durante la noche, y no enviarle el mensaje de texto jurado. Tenía que llamarla antes de bajar la loma, porque después cuesta un tanto captar la señal desde la antena telefónica que está apostada en lo más alto del cerro La Ballena. Busqué, riendo de la sensación del alcohol recorriendome la cabeza, su nombre en la lista de contactos en mi celular. Cuando pude por fin presionar el 6 y ver aparecer el grupo de nombres que comienza con la letra "M", descendí hasta su presencia en la tarjeta de memoria de mi celular y presioné el botón con el símbolo del teléfono de color verde.
"¿Está llamando?" me preguntó John.
Asentí. La llamada entró a su celular según el tono intermitente del sonido de acceso, hasta que derepente se cortó y su voz tierna y a la vez dudosa me habló. Faltaba 1 hora y media para el terremoto grado 8,8 en Concepción, ciudad donde María vive.
"¡Mary! ¿Cómo estas, mi amor?" contesté con locura y gritos.
"¡Bien, hijo de tu madre! Denante no te escuchaba ni una güea"
"Lo que pasa es que estabamos dentro del pub y había demasiada gente y tú sabí po', el sonido se hace nada"
Para que mi amigo participara de la conversación, activé el altavoz de mi celular y Mary ya era escuchada por los dos y la loma entera.
Mientras caminabamos, bromeabamos con nuestra borrachera y hablamos un poco de mi visita programada para el tres de Marzo. Es extraño recordar que le dije que la amaba mucho y que se cuidara, sólo porque lo siento y no por pensar que algo tan terrible podría pasar.
Después de unos minutos de caminata por la deshabitada calle, llegamos a mi casa. En el living Camilo veía la que sería la última noche del Festival de Viña del Mar, y mi padre bajaba desde el segundo piso para decirme que durmieramos en la cama de él y mi madre, ya que para comodidad de nosotros dormiría en mi cama. Le dije a John que subieramos a dormir y no nos quedaramos a ver la competencia internacional, ya que el sueño me tenía totalmente destruido, sumado a las dos cervezas que me tomé y mi jornada de trabajo por cumplir al otro día.
Apenas abrí la puerta, me quité las zapatillas, los calcetins y los blujeans. Programé el despertador a las 9:45 de la mañana, para tener tiempo de afeitarme. Puse el celular bajo la almuhada, queriendo asegurar mi despertar y me entregué al poder de mi cansancio.
sábado, 27 de febrero de 2010
viernes, 26 de febrero de 2010
Capítulo 42: Atestado
La busqué por pasillos largos y fríos. No habia nadie en el espacio. Estaba todo demasiado silencioso. La noche anterior había encontrado fotos suyas con el antiguio uniforme. Y cuando nos topamos en la escalera que conecta con las oficinas del segundo piso, estaba vestida como tal y sus extraños risos mojados.
"Anda a dejarme"
"No" dijo riendo.
Estoy empezando a odiar el verano. Odio levantarme para ir a acostarme al sillón. Me sé de memoria el nombre de cada botón de mi pantalla LCD, que no me sirve de mucho, porque la güea de computador con suerte me deja descargar una imagen desde algún sitio de internet de dudosa procedencia. No, no navego por sitios pornos. Es que como ahora tengo celular nuevo, he dado miles de vueltas por Google buscando fotos que hagan parecer más vanguardista la apariencia de mi celular, acorde a su color negro y la caracteristica slaider. No me acuerdo exactamente bien, pero desde hace un tiempo que siempre había querido un celular con esa caracteristica. Aaaa, ya sé. En Matrix, la primera, hay una escena en que Neo, personificado por Reves, recibe un paquete entregado por Fedex. En su interior venía un celular, el cual comienza a sonar al instante que lo toma con la mano ¿Y qué hace? Presiona un pequeño botón y la pantalla se dispara hacia arriba, quedando al descubierto el teclado. Bueno, el LG que le compré a la rubia del Almacenes Paris en Providencia, no tiene ese botoncito, pero si su pantalla se desliza hacia arriba. No, no soy un maniaco de los celulares como John. Ese güeón se compra cada seis quincena un celular, y cada vez con una nueva caracteristica. Yessenia dice que a mi me va a pasar lo mismo, que el que tengo ahora se va a echar a perder y que me voy a comprar uno más caro. No creo.
Y en la tarde espero las noticias, mientras que mi madre se pasea de acá para allá con una escoba, con una torre de ropa en los brazos, con sus niñas, así les dice a las decenas de plantas que tiene como plaga en todo el patio. Se las tuve que regar cuando se fueron seis días a Los Vilos. Pero te prometo que nunca, nunca les hablé. No entiendo por qué hay gente que les habla, como si tuvieran oidos o que sé yo.
Que asqueroso verano. Parece que prefiero mil veces ir todo apretado en el metro al instituto que ver los reportajes del Festival de Viña del Mar y que a Raphael se le cayó un diente. Después un padre dice que Dios es la única salvación y yo me pregunto de chucha ha estado todo este verano Dios. Tiene que andar de vacaciones en otras realidades, inconcebibles para nuestro intelecto. Lo mejor es ver a la psicopata de Flora enfrentarse a su hija y a Severino. Es lo que más se acerca a un rato de ficción y drama. ¿Después? Un chequeo a mi lista de Messenger. Tres idiotas conectados. Abro el Word y no sale nada de mis dedos. Quizá un vampiro de la epoca de Independización. Sería una buena historia.
Ni buena tengo la cámara para capturar algo por ahí. ¿Y la Mary? Mi amiga me queda a quince minutos a pies hasta el paradero, cinco minutos en micro hasta el metro, cuarenta y tanto minutos hasta el terminal de buses Sur, y seis largas y sudadas horas en bus hasta Concepción. Yessenia en el trabajo, y aunque estuviera en la casa, el sol no deja caminar con un principio de infarto bajo su poderosa soberania. Pero pucha que extraño a esa enana. Su risa infantil y los momentos de ternura que le bajan.
Las horas sin hacer nada me hacen creer que el humano es un pedazo de animal inconformista, y no entiendo por qué cuando estamos colapsando a mitad de Agosto, deseamos con tantas ganas unas ¿merecidas? vacaciones. Somos un verdadero chiste, y como dice mi mujer: estamos locos.
"Anda a dejarme"
"No" dijo riendo.
Estoy empezando a odiar el verano. Odio levantarme para ir a acostarme al sillón. Me sé de memoria el nombre de cada botón de mi pantalla LCD, que no me sirve de mucho, porque la güea de computador con suerte me deja descargar una imagen desde algún sitio de internet de dudosa procedencia. No, no navego por sitios pornos. Es que como ahora tengo celular nuevo, he dado miles de vueltas por Google buscando fotos que hagan parecer más vanguardista la apariencia de mi celular, acorde a su color negro y la caracteristica slaider. No me acuerdo exactamente bien, pero desde hace un tiempo que siempre había querido un celular con esa caracteristica. Aaaa, ya sé. En Matrix, la primera, hay una escena en que Neo, personificado por Reves, recibe un paquete entregado por Fedex. En su interior venía un celular, el cual comienza a sonar al instante que lo toma con la mano ¿Y qué hace? Presiona un pequeño botón y la pantalla se dispara hacia arriba, quedando al descubierto el teclado. Bueno, el LG que le compré a la rubia del Almacenes Paris en Providencia, no tiene ese botoncito, pero si su pantalla se desliza hacia arriba. No, no soy un maniaco de los celulares como John. Ese güeón se compra cada seis quincena un celular, y cada vez con una nueva caracteristica. Yessenia dice que a mi me va a pasar lo mismo, que el que tengo ahora se va a echar a perder y que me voy a comprar uno más caro. No creo.
Y en la tarde espero las noticias, mientras que mi madre se pasea de acá para allá con una escoba, con una torre de ropa en los brazos, con sus niñas, así les dice a las decenas de plantas que tiene como plaga en todo el patio. Se las tuve que regar cuando se fueron seis días a Los Vilos. Pero te prometo que nunca, nunca les hablé. No entiendo por qué hay gente que les habla, como si tuvieran oidos o que sé yo.
Que asqueroso verano. Parece que prefiero mil veces ir todo apretado en el metro al instituto que ver los reportajes del Festival de Viña del Mar y que a Raphael se le cayó un diente. Después un padre dice que Dios es la única salvación y yo me pregunto de chucha ha estado todo este verano Dios. Tiene que andar de vacaciones en otras realidades, inconcebibles para nuestro intelecto. Lo mejor es ver a la psicopata de Flora enfrentarse a su hija y a Severino. Es lo que más se acerca a un rato de ficción y drama. ¿Después? Un chequeo a mi lista de Messenger. Tres idiotas conectados. Abro el Word y no sale nada de mis dedos. Quizá un vampiro de la epoca de Independización. Sería una buena historia.
Ni buena tengo la cámara para capturar algo por ahí. ¿Y la Mary? Mi amiga me queda a quince minutos a pies hasta el paradero, cinco minutos en micro hasta el metro, cuarenta y tanto minutos hasta el terminal de buses Sur, y seis largas y sudadas horas en bus hasta Concepción. Yessenia en el trabajo, y aunque estuviera en la casa, el sol no deja caminar con un principio de infarto bajo su poderosa soberania. Pero pucha que extraño a esa enana. Su risa infantil y los momentos de ternura que le bajan.
Las horas sin hacer nada me hacen creer que el humano es un pedazo de animal inconformista, y no entiendo por qué cuando estamos colapsando a mitad de Agosto, deseamos con tantas ganas unas ¿merecidas? vacaciones. Somos un verdadero chiste, y como dice mi mujer: estamos locos.
jueves, 28 de enero de 2010
Capítulo 41: Casi...
Me di cuenta de la verdad y el momento me pilló mal parado sobre ella. Me estaba mirando con la mano como vicera. El sol golpeaba fuerte la costa. Y esperó a que yo cediera o perdiera. E inutilmente negué con la cabeza. Notó el gesto y se abalanzó sobre mí para tratar de sacarme la información, pero procuré no decir nada y convertir su misión en un fracaso. Es mejor contemplar el mar y esperar. Lo de ahora ahora, y lo de más adelante más adelante.
martes, 26 de enero de 2010
Capítulo 40: ¿?
En las noches tibias de este maldito verano se recuesta de espaldas hacia la pared, y no respira, tan sólo está ahí en silencio, quizás esperando a que la toque. Su espalda está blanca igual que la última vez que la toqué, en el momento que lloraba de pena, excusandose al decir "Nunca pensé que iba a escuchar decir eso" El persa es largo y atestado siempre de gente. A veces te tienes que detener para que la señora de trece metros más adelante destranque el coche con su bebé en el interior y todo pueda empezar a fluir. A veces sueño con los muelles de Punta del Este con alguna persona que nunca jamás pensé estar, sonriendome mientras yo escurro los dedos de mis pies en el agua negra de oscuridad. Me giro hacia el otro lado de la cama y sus manos no me tocan. Agudizo mi oido para escuchar el sonido de la bocina sonando a la entrada del condominio pero no hay nada. Me teletransporté hasta el sur y entré por la ventana de su pieza de la residencial a un costado de la carretera austral "Vamonos de aquí. Deja de sufrir" Y trato de crear pero nada sale desde lo hondo de mi cerebro. Creo que me estoy fundiendo. Me asomo por la ventana y a lo lejos se puede escuchar el paso del Maipo correr furioso hacia el Pacífico "El jueves no me falles" Me vuelvo a internar en las tapas y busco ahogar los deseos, de no ser tan iluso y respetar un poco más a la realidad ¿Cuantas veces no lo has arruinado diciendo estupideces? ¿Cuantas veces no lo has arruinado diciendo estupideces? ¿Cuantas? ¿Cuantas? ¿Cuantas veces no lo has arruinado? En la playa se escucha la voz de los jovenes extasiados y decidimos besarnos porque ya no hay nadie más en el mundo. Todos nos han dañado y sabemos por ciencia exacta que entre nosotros nunca habrá dolor. Somos la necesidad del otro y la gente ya no está. No hay. Eres un iluso, un ilusoooooooooo. ¿Quién arruinó la relación con Nathalia? ¿Quién? ¿Quién? Fuiste tú, tú dejaste a Daniela por nada y ahora... ¿Lo tienes todo? Siempre dices estupideces, siempre, siempre, siempre, siempre, siempre, nunca dirás algo que complasca a nadie. Todos esperan tu voz, pero no tienes garganta. Siempre dices estupideces. Siempre la jodes. Siempre arruinas todo. Se levanta llorando y corre por las tablas que se desmoronan tras sus pasos agitados y el muelle se destruye y es absorbido por el mar enardecido. La loma cada día parece empinarse más y cuesta entender que el vaso no tiene que estar lleno para quel trago sea sabroso. David aparece entre medio de la gente y no soy capaz de darle la cara. "Voy y vuevlo" "Me acosté con él" "Cambia el chip" "¿Te cuestionas esto?" "El jueves no fallarás" Las personas te quieren y no por quererte desean abrasarte todo el día. Al despertarse hablan y rien, se besan y quizás se tocan. Hay que seguir sin importa lo que pase. Pase lo que pase, sea lo que sea. Ojalá algún día esté arriba del arcoiris. Esto es extraño y nada me puede hacer entender. Que ganas de volver al origen y arreglar la falla. Pero ¿Serviría de algo? "Al otro día trabajo" Las personas no son como queremos y ellos son todo lo que queremos. A veces desearía tan sólo desmembrar de mi cerebro la parte que razona y piensa.
jueves, 24 de diciembre de 2009
Capítulo 39: Fuera del Closet
"¿Alo?" contesté
"Omar" me dijo Joselyn desde el otro lado "Monica me preguntó ¿Qué hago?"
Miré hacia la sala repleta de personas apuradas por llevarse la mercaderia. Era obvio que ya olía lo que sucedía.
"No sé" dije después de un momento "Si ella me pregunta a mí, yo le contestaré la verdad. Total, ya nada nos une. Y si te pregunta a ti, dile lo que sabes"
"Bueno"
"¿Te acuerdas esa vez que no te creía mucho?" me preguntó.
"Sí" le respondí yo extrañado.
"Bueno... ahora sí te creo" dijo riendo.
Mi cara de disgusto forzada no demoró en aflorar
"¿Y por qué ahora si me crees?" le pregunté ya entregado a la situación.
"Porque hay que sólo asimilar"
"¿Y por qué no asimilaste tú en ese momento?" le pregunté íronico "¿Sabes ahora quién debería estar enojado?"
"Yaaaa... perdoname" dijo tierna.
"Claudia y Paulina escucharon lo que te dijo" me dijo Joselyn "Ambas estan super molestas. Claudia no entiende como Monica le hizo esto a Yessenia, siendo que la Chica le es tan leal. Bueno, yo tampoco entiendo mucho el comportamiento de mi amiga"
"Nos escucharon hablar" le dije.
El tema se había escapado de las manos de los dos.
"Y vieron como te coqueteaba y todo"
"Tranquila, jefa. Si Monica quería conseguir algo con lo que me dijo, no lo logró"
Indudablemente lo de Monica era una verdadera bomba de tiempo. Me puse una y mil veces en la situación de que en algunas semanas más le contara a Yessenia lo mismo que me dijo a mí. Ya podía ver la cara enfurecida de mi novia, apuntandome con el dedo por poco hombre y un mentiroso... No, no podía dejar que eso pasara. Monica ya no es nada para mí después de lo que me dijo. Quebrar el lazo entre ella y Yessenia respondía a una equivocación de la jefa de cajas.
Tomé el móvil y marqué el 2202.
"¿Aló?" me contestó Yessenia.
"Mi amor ¿Nos podemos ver a la salidad?" le pregunté serio.
"Si, obvio ¿Por qué? ¿Qué te pasó?"
"Tenemos que hablar"
"¡¿Por qué?! ¡¿Que pasó?! ¿Es algo malo?" me preguntó asustada.
"No, Yessi. Te tengo que contar algo"
"¿Pero acerca de quién?"
"Nos involucra a los dos" le dije. Era la descripción que más se le acercaba a lo sucedido.
"Hoy no debería haberme levantado" me dijo.
Yo sólo pude sonreir levemente.
Monica, amiga mía desde Marzo del presenta año que ya muere, me confesó haber sentido atracción por mí desde el día en que fui a entregar el curriculm para entrar a trabajar en Tottus. La conquistó algo más que mi mirar y mi sonrisa.
"No sé que era" me relataba "Así que busqué el momento para acercarme a ti. Fue una tarde que estaba lloviendo. Me acuerdo que estabas afuera y yo no tenía paraguas ¿Te acuerdas?"
"No" contesté tajante.
"Entonces yo te pedí que me acompañaras hasta el paradero para no mojarme. Después nos hicimos amigos y tú siempre aconsejandome de que me diera una oportunidad, que dejara al Moise, y yo creí que esas insitaciones eran para empezar algo contigo"
"Te confundiste"
"Así fue" dijo resignada "Y despues empezaste a andar con Yessenia y ahí dije 'basta'. Ya era tarde. Y ahora nada, te siento como amigo, un muy buen amigo"
Era tarde para aquella última confesión.
"Lo único que espero de una relación, Omar, es lealtad. Si a ti te gusta otra niña, que me digas y esto se acaba ahí" me dijo Yessenia después de contarle lo sucedido.
"Sé que si no te contaba esto, y no por ocultarleto, si no por no tomarlo en cuenta, y más adelante Monica sufría el mismo ataque de sinceridad que sufrió conmigo, estoy completamente seguro que me habrías puesto que patada en la raja"
Se rió a carcajadas. Luego se detuvo y mirando el cielo palpitante de estrellas, dijo:
"Depende de como habría amanecido ese día"
"Omar" me dijo Joselyn desde el otro lado "Monica me preguntó ¿Qué hago?"
Miré hacia la sala repleta de personas apuradas por llevarse la mercaderia. Era obvio que ya olía lo que sucedía.
"No sé" dije después de un momento "Si ella me pregunta a mí, yo le contestaré la verdad. Total, ya nada nos une. Y si te pregunta a ti, dile lo que sabes"
"Bueno"
"¿Te acuerdas esa vez que no te creía mucho?" me preguntó.
"Sí" le respondí yo extrañado.
"Bueno... ahora sí te creo" dijo riendo.
Mi cara de disgusto forzada no demoró en aflorar
"¿Y por qué ahora si me crees?" le pregunté ya entregado a la situación.
"Porque hay que sólo asimilar"
"¿Y por qué no asimilaste tú en ese momento?" le pregunté íronico "¿Sabes ahora quién debería estar enojado?"
"Yaaaa... perdoname" dijo tierna.
"Claudia y Paulina escucharon lo que te dijo" me dijo Joselyn "Ambas estan super molestas. Claudia no entiende como Monica le hizo esto a Yessenia, siendo que la Chica le es tan leal. Bueno, yo tampoco entiendo mucho el comportamiento de mi amiga"
"Nos escucharon hablar" le dije.
El tema se había escapado de las manos de los dos.
"Y vieron como te coqueteaba y todo"
"Tranquila, jefa. Si Monica quería conseguir algo con lo que me dijo, no lo logró"
Indudablemente lo de Monica era una verdadera bomba de tiempo. Me puse una y mil veces en la situación de que en algunas semanas más le contara a Yessenia lo mismo que me dijo a mí. Ya podía ver la cara enfurecida de mi novia, apuntandome con el dedo por poco hombre y un mentiroso... No, no podía dejar que eso pasara. Monica ya no es nada para mí después de lo que me dijo. Quebrar el lazo entre ella y Yessenia respondía a una equivocación de la jefa de cajas.
Tomé el móvil y marqué el 2202.
"¿Aló?" me contestó Yessenia.
"Mi amor ¿Nos podemos ver a la salidad?" le pregunté serio.
"Si, obvio ¿Por qué? ¿Qué te pasó?"
"Tenemos que hablar"
"¡¿Por qué?! ¡¿Que pasó?! ¿Es algo malo?" me preguntó asustada.
"No, Yessi. Te tengo que contar algo"
"¿Pero acerca de quién?"
"Nos involucra a los dos" le dije. Era la descripción que más se le acercaba a lo sucedido.
"Hoy no debería haberme levantado" me dijo.
Yo sólo pude sonreir levemente.
Monica, amiga mía desde Marzo del presenta año que ya muere, me confesó haber sentido atracción por mí desde el día en que fui a entregar el curriculm para entrar a trabajar en Tottus. La conquistó algo más que mi mirar y mi sonrisa.
"No sé que era" me relataba "Así que busqué el momento para acercarme a ti. Fue una tarde que estaba lloviendo. Me acuerdo que estabas afuera y yo no tenía paraguas ¿Te acuerdas?"
"No" contesté tajante.
"Entonces yo te pedí que me acompañaras hasta el paradero para no mojarme. Después nos hicimos amigos y tú siempre aconsejandome de que me diera una oportunidad, que dejara al Moise, y yo creí que esas insitaciones eran para empezar algo contigo"
"Te confundiste"
"Así fue" dijo resignada "Y despues empezaste a andar con Yessenia y ahí dije 'basta'. Ya era tarde. Y ahora nada, te siento como amigo, un muy buen amigo"
Era tarde para aquella última confesión.
"Lo único que espero de una relación, Omar, es lealtad. Si a ti te gusta otra niña, que me digas y esto se acaba ahí" me dijo Yessenia después de contarle lo sucedido.
"Sé que si no te contaba esto, y no por ocultarleto, si no por no tomarlo en cuenta, y más adelante Monica sufría el mismo ataque de sinceridad que sufrió conmigo, estoy completamente seguro que me habrías puesto que patada en la raja"
Se rió a carcajadas. Luego se detuvo y mirando el cielo palpitante de estrellas, dijo:
"Depende de como habría amanecido ese día"
jueves, 17 de diciembre de 2009
Capítulo 38: Primer Computo
"... Cuando los gritos cesaron, Gustavo se giró hacia Ignacio, cuidando de que estuviera bien.
--¿Estás bien Emerson?--le preguntó a su amigo, percatandose de algo que no pudo asimilar.
--Si--contestó el mayor del grupo.
--Tu camisa--le indicó Gustavo, con los ojos desorbitados al notar que por sus ropas se desparramaba sangre fresca.
Emerson mantenía resguardado entre sus brazos a su hijo de tan sólo seis meses. Al verse empapado en sangre, lo alejó con cuidado de su pecho, buscando sentir el dolor del impacto de bala de la que parecia ser una hemorragia. Pero él no tenía dolor. Era su pequeño hijo el que no reaccionó al movimiento, notando que sus ojos negros se mantenían fijos e inertes, siendo cubierto por completo por la sangre que salía desde su diminuto estómago. Una de las tres balas perdidas se había alojado en su vientre, quitandole la vida instantaneamente.
--¡¡¡No!!!--gritó de dolor y rabia Emerson, siendo abordado por la rabia de querer devolver el tiempo, de nunca haberse subido a esa micro, de nunca haber despertado aquella mañana..."
Se está acabando este año. Queda poquito. Faltan tan sólo catorce días para que se acabe y pase a ser participe de la eterna y vieja historia de la Humanidad ¿Mea Culpa? No, para nada, fijate. Estoy más que bien y no tengo ganas de cambiar nada. Obviamente el seguir avanzando es un anhelo, pero todo está bien así que tengo la sensación de que acaba un periodo que fue netamente necesario ¿Por qué necesario? Jajajaja... bueno, viví situaciones que me hicieron conocerme más, porque creo que más que nunca dejar de conocer a los demás, en realidad uno nunca deja de conocerse así mismo. Recuerdo aquella noche en el parque Uruguay, gritando y maldiciendo a la vida, y me llega a dar un poco de risa lo estupido y pendejo que fui. Pero todo eso no fue completamente malo. Al fin y al cabo me sirvió para aprender y decir "En esta realidad todo puede pasar" El preocuparse por ser una buena persona y realizar buenos actos de momento se vuelve completamente nulo, así que es mejor vivir la vida y actuar de forma debida dependiendo del momento.
Aparte de una situación especifica, que nombraré más adelante para que no queden dudas, fue el año de finalización de ciclos. Dejé de lado la vida de buscar apaciguar falsamente el dolor y comencé a resolver por mí mismo mis propios problemas ¡Claro! ¿De qué sirven las noches de pasión con desconocidas? De nada, hijo. Hay que volcarse en si mismo para comenzar a solucionar solo los problemas que te atormentan, y en ese estado de temple y el mirar desde arriba encontré a Yessenia, que más que hacerme olvidar, me ha echo vivir como nadie, nutriendome de algo simple: amor y momentos. Ya basta de abasstecerse de sueños falsos y compromisos que te tienen pensando y viviendo en el futuro, desgastandote al paso de los segundos presentes. Sólo hay que detener el vehiculo a una orilla de la carretera solitaria y contemplar el silencio y el girar del mundo. Nada más. El que sueña con futuros distantes no tiene tiempo para vivir el presente.
Ignacio logró pasar de curso, lo que nos asegura a toda la familia una linda Navidad y buen Año Nuevo. En Tottus empecé el año como cajero y lo estoy terminando como operador de informatica. Hace poco me certifiqué de ingles bajo el alelo del prestigioso examen TOEIC, reconocido a nivel continental, obteniendo un siete en la prueba. Terminé DUOC hoy sin reprobar ningún ramo. Y todos estos logros a la corta edad de diecinueve años. Así que voy con cuidado. Las ansias me pueden hacer equivocar, así que me lo tomo con calma.
¿En el tintero?... John e Isabella. Lo de ellos partió en Febrero de este año, y ha sido una verdadera montaña rusa que aún no termina su recorrido, y estoy seguro que en catorce días no morirá lo que han tratado de acabar en once meses.
¿Y tú?... Contigo me falta sólo una cosa para poder decir si verdaderamente todo en mí acabó.
--¿Estás bien Emerson?--le preguntó a su amigo, percatandose de algo que no pudo asimilar.
--Si--contestó el mayor del grupo.
--Tu camisa--le indicó Gustavo, con los ojos desorbitados al notar que por sus ropas se desparramaba sangre fresca.
Emerson mantenía resguardado entre sus brazos a su hijo de tan sólo seis meses. Al verse empapado en sangre, lo alejó con cuidado de su pecho, buscando sentir el dolor del impacto de bala de la que parecia ser una hemorragia. Pero él no tenía dolor. Era su pequeño hijo el que no reaccionó al movimiento, notando que sus ojos negros se mantenían fijos e inertes, siendo cubierto por completo por la sangre que salía desde su diminuto estómago. Una de las tres balas perdidas se había alojado en su vientre, quitandole la vida instantaneamente.
--¡¡¡No!!!--gritó de dolor y rabia Emerson, siendo abordado por la rabia de querer devolver el tiempo, de nunca haberse subido a esa micro, de nunca haber despertado aquella mañana..."
Se está acabando este año. Queda poquito. Faltan tan sólo catorce días para que se acabe y pase a ser participe de la eterna y vieja historia de la Humanidad ¿Mea Culpa? No, para nada, fijate. Estoy más que bien y no tengo ganas de cambiar nada. Obviamente el seguir avanzando es un anhelo, pero todo está bien así que tengo la sensación de que acaba un periodo que fue netamente necesario ¿Por qué necesario? Jajajaja... bueno, viví situaciones que me hicieron conocerme más, porque creo que más que nunca dejar de conocer a los demás, en realidad uno nunca deja de conocerse así mismo. Recuerdo aquella noche en el parque Uruguay, gritando y maldiciendo a la vida, y me llega a dar un poco de risa lo estupido y pendejo que fui. Pero todo eso no fue completamente malo. Al fin y al cabo me sirvió para aprender y decir "En esta realidad todo puede pasar" El preocuparse por ser una buena persona y realizar buenos actos de momento se vuelve completamente nulo, así que es mejor vivir la vida y actuar de forma debida dependiendo del momento.
Aparte de una situación especifica, que nombraré más adelante para que no queden dudas, fue el año de finalización de ciclos. Dejé de lado la vida de buscar apaciguar falsamente el dolor y comencé a resolver por mí mismo mis propios problemas ¡Claro! ¿De qué sirven las noches de pasión con desconocidas? De nada, hijo. Hay que volcarse en si mismo para comenzar a solucionar solo los problemas que te atormentan, y en ese estado de temple y el mirar desde arriba encontré a Yessenia, que más que hacerme olvidar, me ha echo vivir como nadie, nutriendome de algo simple: amor y momentos. Ya basta de abasstecerse de sueños falsos y compromisos que te tienen pensando y viviendo en el futuro, desgastandote al paso de los segundos presentes. Sólo hay que detener el vehiculo a una orilla de la carretera solitaria y contemplar el silencio y el girar del mundo. Nada más. El que sueña con futuros distantes no tiene tiempo para vivir el presente.
Ignacio logró pasar de curso, lo que nos asegura a toda la familia una linda Navidad y buen Año Nuevo. En Tottus empecé el año como cajero y lo estoy terminando como operador de informatica. Hace poco me certifiqué de ingles bajo el alelo del prestigioso examen TOEIC, reconocido a nivel continental, obteniendo un siete en la prueba. Terminé DUOC hoy sin reprobar ningún ramo. Y todos estos logros a la corta edad de diecinueve años. Así que voy con cuidado. Las ansias me pueden hacer equivocar, así que me lo tomo con calma.
¿En el tintero?... John e Isabella. Lo de ellos partió en Febrero de este año, y ha sido una verdadera montaña rusa que aún no termina su recorrido, y estoy seguro que en catorce días no morirá lo que han tratado de acabar en once meses.
¿Y tú?... Contigo me falta sólo una cosa para poder decir si verdaderamente todo en mí acabó.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Capítulo 37: Realidad Asesina de Deseos
Llevamos dos meses y doce días juntos. La noche del sábado volvimos a las clases de conducción. Ahora me enseñó a devolverme en los cambios y hacer retrocerder el vehiculo. Ambos estabamos cansados de los días anteriores, llenos de ajetreo y estudio. Llevaba otra vez la misma polera de la vez anterior, tan sensual y accesible, la misma bufanda de hilo, los mismos ojos de niña tierna. Es raro y a la vez exquesito pedirle que estacione el automovil a la orilla de la misma carretera, quizás siendo observados por las mismas estrellas de la vez anterior. Desde el interior oscuro del Maipo un viento tibio y lento se deja escurrir por los árboles distantes, entregandonos la sensación de que el mar se agitara con temple en un orilla cercana. Y me vuelvo a preguntar cuál es la verdadera primera vez. Ella esconde lo que desea y muestra lo que teme, pero al final del beso se entrega por completo y deja de lado el orgullo del que tanto habla. Las respiraciones se desesperan y nos aferramos mas fuerte de los brazos del otro. Afuera el silencio nos contempla divertido. Ella no se detiene y yo sólo la dejo hacer. Está aprendiendo como yo a manejar las velocidades y las sensaciones, cuidando de no dejarse de llevar por la desesperación de soltar toda su verdad y perder todo en un segundo. Yo la observo en silencio, aprobando cada movimiento certero. Y comienza con sigilo a descubrirme, a rodear los puntos exactos sin que ellos se den cuenta. Recuerdo el momento y tiemblo, queriendo desear con todas las fuerzas que la realidad no asesine los deseos. Hasta que lenta y candidamente comienza a experimentar el gozo de tocar a otra persona, queriendo preguntar mil cosas, pero debe quedarse en silencio. Para no mostrarme vencido me muerdo los labios y me estremesco por completo. Es una novata jugando a cumplir sus sueños y yo tan sólo trato de no perder el control.
"Esto es algo que necesitaba"
"Uno no puede soñar ni desear nada" le dije con un poco de recelo.
"¿Por qué?"
"Porque la vida te quita los deseos" declaré altivo.
Me escabullo bajo sus ropas y chocamos nuestras mejillas, mientras que se escondé bajo mi cuello y yo descubro sus hombros.
La temperatura afuera no se atreve a entrar y tocamos el límite. Es hora de volver.
Conduje el vehiculo loma abajo, llevandolo por las curvas hasta las afuera del condominio en donde vivo.
"La pase muy bien hoy" le dije "Gracias por las clases"
"Vas muy bien" me dijo riendo "Pronto vamos a ir a la municipalidad" bromeó.
Yo la besé como si fuera la última vez ¿Cuantas veces he dado ese beso? Sé que son contradicciones, pero es que ella vuelve falso todo lo que pasó... todo lo malo que pasó.
Hasta la proxima vez. Sé que esta semana te extrañaré con desenfreno ¿Qué hago con esto?
Abrí el blog y habilité el que alguna vez fue nuestro. Son los auto-test que me hago. Ingreso al suyo y me encuentro con una historia llena de deseos y noches de pasión. Creo que me sonreí y traté de buscar ese recogimiento que se me formó en el centro del pecho al última vez que lo vi. Pero de eso, feliz y orgullosamente, nada. Es más, con curiosidad leí la historia hasta el final. Muy buena historia en realidad. Y me quedé un rato en silencio ¿Era farso el estado o en realidad ya no dolía? ¿Quieres llamar a John o a Mary y decirles que tienes ganas de dejar todo?... Y aunque pareció increible, la respuesta dentro de mi ser fue un tajante NO. Más ganas me dieron de reír y abrazar a Yessenia, pero tenía que respetar a tal momento.
"Esto es algo que necesitaba"
"Uno no puede soñar ni desear nada" le dije con un poco de recelo.
"¿Por qué?"
"Porque la vida te quita los deseos" declaré altivo.
Me escabullo bajo sus ropas y chocamos nuestras mejillas, mientras que se escondé bajo mi cuello y yo descubro sus hombros.
La temperatura afuera no se atreve a entrar y tocamos el límite. Es hora de volver.
Conduje el vehiculo loma abajo, llevandolo por las curvas hasta las afuera del condominio en donde vivo.
"La pase muy bien hoy" le dije "Gracias por las clases"
"Vas muy bien" me dijo riendo "Pronto vamos a ir a la municipalidad" bromeó.
Yo la besé como si fuera la última vez ¿Cuantas veces he dado ese beso? Sé que son contradicciones, pero es que ella vuelve falso todo lo que pasó... todo lo malo que pasó.
Hasta la proxima vez. Sé que esta semana te extrañaré con desenfreno ¿Qué hago con esto?
Abrí el blog y habilité el que alguna vez fue nuestro. Son los auto-test que me hago. Ingreso al suyo y me encuentro con una historia llena de deseos y noches de pasión. Creo que me sonreí y traté de buscar ese recogimiento que se me formó en el centro del pecho al última vez que lo vi. Pero de eso, feliz y orgullosamente, nada. Es más, con curiosidad leí la historia hasta el final. Muy buena historia en realidad. Y me quedé un rato en silencio ¿Era farso el estado o en realidad ya no dolía? ¿Quieres llamar a John o a Mary y decirles que tienes ganas de dejar todo?... Y aunque pareció increible, la respuesta dentro de mi ser fue un tajante NO. Más ganas me dieron de reír y abrazar a Yessenia, pero tenía que respetar a tal momento.
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